Por AbcdeCuba

 

Un testimonio fechado en Trípoli, la capital Libia, y firmado por  Franklin Lamb, de CounterPunch, conduce a pensar en otras agresiones, en todas las épocas, contra los pueblos y sus intereses nacionales, conducidas por quienes han perseguido controlarlos bajo cualquier pretexto. Casus belli se le suele llamar.

Pero esto parece requerir al menos dos precisiones. La primera es que ninguna fuerza, ni aun bajo presunta o pretextada cobertura internacional, puede estar autorizada por la humanidad a cometer crímenes antihumanos y destructivos de la cultura de cualquier pueblo, sea cual fuere. La segunda consiste en que a sus tiranos los expulsan sus propios pueblos, cuando quieren. Si requieren apoyo, que sea moral.

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