Por Ernesto Montero Acuña

 

Si aun dentro de una misma sociedad existen agudas luchas entre contrarios, cuál podrá ser entonces su dimensión global, cuando se agudiza la confrontación entre dominantes y dominados, desarrollados y subdesarrollados, ricos y pobres, victimarios y victimas.

Es falso que la humanidad se homogenice, como promueven los difusores de una globalización dispar, no inclusiva, sino hegemonista y excluyente, hasta cuando la racionalidad disponga lo contrario. Sigue leyendo