Por Ernesto Montero Acuña

Los fines de año se activan los recuerdos sobre Topes de Collantes, en especial los envueltos por el invierno y las circunstancias de la guerra.
No se olvida, por ejemplo, que el 7 de febrero de 1958 hubo escarcha allí. El periódico El Clarín, de Trinidad, titulaba su nota de entonces: Nevó en el área de Topes de Collantes, y decía que el 5 de febrero, “por las bajas presiones que venían azotando a nuestra República con tanta intensidad de frío”, el barómetro registró un grado bajo cero.
“Por consecuencia”, proseguía, “una descarga de escarcha cubrió toda la zona forestal de esa comarca”.
También se recuerda que un día así, al final de aquel año, cayó Miguel Calzada Niebla junto a la carretera hacia Trinidad, el 29 de diciembre. Había nacido en 1939. Tenía 19 años e intentaba capturar el cuartel de la Guardia Rural en Topes, frente al sanatorio. Se logró al fin, cuando él ya no estaba. O tal vez estuviera multiplicándose. Sigue leyendo