Por AbcdeCuba

 

Un testimonio fechado en Trípoli, la capital Libia, y firmado por  Franklin Lamb, de CounterPunch, conduce a pensar en otras agresiones, en todas las épocas, contra los pueblos y sus intereses nacionales, conducidas por quienes han perseguido controlarlos bajo cualquier pretexto. Casus belli se le suele llamar.

Pero esto parece requerir al menos dos precisiones. La primera es que ninguna fuerza, ni aun bajo presunta o pretextada cobertura internacional, puede estar autorizada por la humanidad a cometer crímenes antihumanos y destructivos de la cultura de cualquier pueblo, sea cual fuere. La segunda consiste en que a sus tiranos los expulsan sus propios pueblos, cuando quieren. Si requieren apoyo, que sea moral.

En el caso de que realmente existiera algún tirano, el resto del mundo no puede convertirse en tiranía mundial, criminal y agresiva.

Las confrontaciones fratricidas por fragmentos de poder solo pueden contribuir a crear míseras condiciones para la dominación, de las cuales  las víctimas absolutas serán aquellos pueblos que no sepan valorar, por encima de todo,  que los mayores bienes de cualquier nación son la independencia y la soberanía.

A propósito de la agresión de la OTAN en Libia para apoderarse de las riquezas nacionales que otras potencias utilizarán al menor costo posible –es decir, con las mayores ganancias-, no caben titubeos ideológicos. Se puede no estar de acuerdo con Gadafi,  rechazarlo si fuera la preferencia. Pero lo inadmisible es que, por atacarlo, se agreda a la nación y se entregue el país. Se puede, incluso, no estar suficientemente informado sobre la situación interna en Libia. Pero es inaceptable que se la destruya, o que se observe pasivamente su destrucción. Tal crimen atenta contra la condición humana.

Así se hizo y continúa ocurriendo en Irak con la justificación de las armas nucleares, primero. Luego se alegó el objetivo de desalojar del poder a Sadan Hussein, al que sus socios de antaño le prodigaron todos los calificativos adversos posibles. Siempre se pretextó el terrorismo. Pero ahora todos sabemos –y antes también- que se mantiene ocupada a esa nación por razones que nada tienen que ver con la inexistente capacidad nuclear o con la presunta condición, como gobernante, de aquel hombre al que su pueblo mantenía en  el poder por circunstancias nacionales, correlaciones internas, visión política de los procesos propios, tolerancia o lo que fuera… Mas, sin que nada tuvieran que ver con el terrorismo.

En cualquier caso, la libertad es un derecho. Pero no puede imponerse, porque se torna lo contrario.

A nadie se le ocurriría reclamarles a los estadounidenses, franceses o británicos, por ejemplo, que desalojen violentamente del poder a sus gobiernos por el solo hecho de que participen en agresiones criminales contra otros países, con costos en vidas para su propio pueblo incluso. O porque no hayan podido solucionar sus crisis económicas internas que elevan a cifras desmesuradas sus niveles de pobreza, algo que podrían lograr mediante el sencillo expediente de establecer una más justa distribución de las riquezas nacionales, creadas por todos, pero principalmente por las manos y la inteligencia de los trabajadores. 

Pronto se ha olvidado aquel poema de César Vallejo:

                                        

                                               Niños del mundo,

                                               Si cae España –digo, es un decir-

                                                si cae  

                                                ………………………………….    

                                                 Salid, niños del mundo; id a     

                                                 buscarla!…

Muchos continúan sin encontrarla.

Lástima de tantos valores perdidos.

Pero quien hoy resista, como antes hizo el pueblo español, se estará enfrentando a los que intentan propagar la barbarie por el mundo, bajo cobertura de “alianzas” y organismos internacionales. Sé que algunos, quizás por crisis de valores, pueden considerar inútil lo que escribo. Pero es lo que pienso al leer el testimonio de Franklin Lamb, un texto que reproduzco íntegro por su valor excepcional, pues muestra el peligro de dejarnos conducir por un pragmatismo homicida en proceso de globalización.

Sin una ética de valores verdaderos, el futuro será más horrendo que el presente.

 

Momento crucial en Trípoli: Despacho desde Libia

Franklin Lamb

CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

A decir verdad, algunos observadores extranjeros, y ciertamente yo, después de haber estado en Trípoli las últimas casi ocho semanas, no hemos tomado muy en serio ocasionales pronósticos de los medios de que Trípoli podría ser invadida pronto por “rebeldes de la OTAN” – aunque no por fuerzas de los países de la OTAN que vengan a combatir en tierra.

Los motivos incluyen observaciones de que la población libia expresa cada vez más ira por la muerte de miembros de sus familias y tribus por incursiones de la OTAN que afirma que “protege a civiles”.

Muchos dicen aquí que decenas de miles están listos para rechazar a invasores que traten de entrar en Trípoli. El apoyo al coronel Gadafi parece reflejarse incluso en sondeos occidentales como aquel al que se refirió recientemente el Guardian británico diciendo que la popularidad del líder libio puede haberse duplicado durante el actual conflicto. El sondeo Rasmussen de esta mañana afirma que el apoyo a la participación de OTAN/EE.UU. ha caído a solo un 20% en el público estadounidense debido, entre otras razones, a la matanza de civiles por la OTAN. Es incluso más bajo en varios otros países de la OTAN.

Hasta hace poco tiempo la vida parecía bastante normal en Trípoli si no fuera por la escasez de gasolina para vehículos, ciertos alimentos de lujo y también algunos suministros como leche para bebés, ciertas medicinas y la falta de un servicio telefónico fiable. Los montones de basura doméstica que comenzaron a acumularse en algunas esquinas de las calles de Trípoli a principios de marzo, cuando hasta 400.000 trabajadores extranjeros huyeron hacia el oeste a Túnez y hacia el este a Egipto, comenzaron a ser eliminados hace un par de semanas, cuando el ayuntamiento reorganizó su fuerza laboral, reducida de forma radical e instantánea.

Con la excepción del reciente aumento de los vuelos de bombardeo de la OTAN, Trípoli ha sido un sitio bastante agradable.

El 17 de agosto de 2011 las cosas cambiaron bruscamente y nadie sabe con seguridad en qué dirección irá ahora la vida de todos los días. Desde antes de mediodía, gran parte de Trípoli, si no todo, se quedó sin electricidad. En mi hotel, uno de los dos únicos que estos días tiene internet, aunque sea esporádico, los servicios se detuvieron repentinamente para todo el personal y los clientes (a pesar de que algunas zonas de Trípoli sufren regularmente repentinos apagones como los del sur de Beirut, en el Líbano, que pueden durar horas o días). Algunos clientes quedaron bloqueados en el ascensor y entre algunos cundió el pánico. Nuestras habitaciones, que tienen ventanas que no se abren, comenzaron a calentarse rápidamente, las baterías de los laptop comenzaron a agotarse, Internet desapareció, y yo, como otros, me vi enfrentado a la perspectiva de bajar y subir a pie dieciocho pisos para cumplir con citas en el área de recepción. Dos de mis amigos libios, que trabajan en uno de los restaurantes del hotel, llamaron a mi habitación para preguntar si quería que subieran un poco de almuerzo. Profundamente conmovido por su consideración, que parece ser típica de los libios, les recordé que estaba en ayunas por Ramadán y que en todo caso ni pensaría en aceptar su amable oferta. Poco después partió el generador de emergencia del hotel y el ascensor comenzó a funcionar, pero sin electricidad en ningún otro sitio dentro del hotel.

En la cercana Plaza Verde, multitudes comenzaron a reunirse a las 2 de la tarde y a manifestar contra “los rebeldes de la OTAN” y me contaron que miles de ciudadanos libios estaban listos a desplazarse a los bordes de la ciudad, ocupar puntos de control, y apoyar a unidades del ejército para rechazar cualquier avance desde Al Zawieh al oeste, Gheryan y varias aldeas desde el sur o Brega y aldeas más cercanas desde el este.

Los precios en la “Medina” local (mercado callejero que cubre varias manzanas, en el que se vende una amplia variedad de bienes y vegetales) adyacente a mi hotel han vuelto a subir según dos hermanas que se han hecho amigas mías, quienes compran cada mañana con su madre para preparar la cocina para la comida diaria “Iftar” que rompe la ayuna de Ramadán a la hora del crepúsculo. Durante los últimos seis meses, los precios de alimentos básicos se han estabilizado en general gracias a advertencias del gobierno a comerciantes de que ni sueñen con especular con los precios.

Hay gente que se va de Trípoli pero cuesta calcular cuánta. La mayor parte de las personas a las que he preguntado dicen que se quedarán y que no piensan que los “rebeldes de la OTAN” puedan entrar a esta ciudad bien armada y aparentemente bien organizada que sigue teniendo cerca de 1,5 millones de habitantes.

Una retardada delegación de investigación de la ONU, dirigida por una espectacular mujer palestina de Nazaret en Palestina ocupada, llamada “Juliette”, finalmente llegó por avión después que la ONU exigió que la OTAN permitiera que su avión aterrizara en el aeropuerto de Trípoli. El grupo de la ONU, que vive en nuestro hotel, había estado bloqueado en la carretera principal entre Trípoli y Túnez. Desde la mañana del 18 de agosto, la gente está bloqueada en Trípoli y no puede partir a Túnez, y nadie puede entrar desde ese país.

Estudiantes libios en la Universidad Al Fatah de Trípoli e incluso algunos funcionarios del gobierno me han dicho que han jurado atrincherarse y librar una “defensa de Stalingrado” de Trípoli contra el avance de los “rebeldes de la OTAN”. Por cierto, los vecindarios están fuertemente armados.

Algunos, y me incluyo, no son suficientemente duros como para recordar a esos queridos estudiantes que en Stalingrado, los ciudadanos rusos resistieron a la espera de la llegada del Ejército Rojo que, por cierto, finalmente salvó a muchos de ellos. No se siente que haya un Ejército Rojo en camino para levantar la amenaza de un sitio de Trípoli. Pero tal vez los defensores de Trípoli no necesitan de un Ejército Rojo para romper un asedio de Trípoli.

Esta semana un estudiante libio de derecho que durante semanas ha estado ayudando a guarnecer un punto de control de un comité de defensa barrial cerca de la Ruta del Aeropuerto, me dejó la siguiente nota:

“Franklin, me preguntaste cómo vamos a defender nuestra capital, Trípoli, si la OTAN abre con bombas un camino para que puedan llegar las fuerzas rebeldes y tratan de entrar en nuestros vecindarios. Lo discutimos frecuentemente entre nosotros durante la noche. Ante tu pregunta decimos lo siguiente:

“No es información confidencial que nuestra defensa tendrá lugar desde todos los edificios en cada calle principal, plaza o rotonda. Podemos conservar, y lo haremos, mientras sea posible cada metro que traten de conquistar las fuerzas de la OTAN. Cada edificio de apartamentos, fábrica, almacén, esquina, intersección, casa o edificio de oficinas espera y está provisto de armas de diferentes tipos, lanzacohetes y morteros. Francotiradores y pequeñas unidades de 5-6 hombres especialmente entrenadas están dispuestos. Nuestra defensa será una batalla casa por casa. Desde cada piso y agujero en el suelo lucharemos contra los rebeldes de la OTAN. También lucharemos desde las alcantarillas y desde cada sótano. Si la OTAN entra por una puerta delantera combatiremos contra ellos por cada pieza de la casa y desde las pilas de escombros creadas por sus bombardeos.

“Querido amigo Lamb. Los libios son un pueblo bueno y orgulloso. Los dos hemos hablado sobre Omar Muktar y nuestra derrota de los italianos que nos costó más de un tercio de nuestros parientes, caídos en la batalla. ¿Sabes, amigo mío, cuál fue el único país árabe o musulmán que durante los siglos de colonización del Imperio Otomano se rebeló contra ellos? Fue Libia. Solo Libia. Encabezada por sus tribus. Luchamos contra los turcos y libramos 20 años de guerra contra ellos. ¿Creen la OTAN y Obama que pueden derrotarnos?

Tu amigo, Mohammad.”

Franklin Lamb está en Trípoli, Libia. fplamb@gmail.com

(Más información de CUBADEBATE)

Opositores libios en la Plaza Verde de Trípoli; capturan a hijos de Gadafi

21 Agosto 2011 Haga un comentario

22libya-ss-slide-hca0-hpmediumImágenes televisivas muestran a decenas de opositores reunidos en la Plaza Verde del centro de Trípoli.

Un corresponsal de la BBC, quien se encuentra en el hotel de Trípoli que el gobierno libio utiliza para realizar sus conferencias de prensa, asegura que los insurgentes están intentando tomar el control del edificio.

También existen reportes de que la televisión estatal ha sufrido importantes interrupciones. También lo ha hecho, Al-Libiyah TV, que pertenece al hijo del líder Muamar Gadafi, Saif al Islam.

Algunos residentes de Trípoli aseguran que han podido acceder a internet por primera vez, desde que fue bloqueada hace seis meses.

Guardias que defendían a Gadafi habrían depuesto las armas ante los “rebeldes”

La guardia presidencial del líder libio Muamar el Gadafi se rindió ante las fuerzas rebeldes el domingo, informó la cadena de televisión Al Arabiya, citando al Consejo Nacional de Transición (NTC por sus siglas en inglés).

La televisión Al Jazeera también reportó que las tropas responsables de la seguridad del veterano líder habían depuesto las armas.

Capturan a tres hijos de Gadafi, dicen opositores

Tres de los hijos de Muamar el Gadafi, Saif al Islam, Saadi y Mohamed, están en poder de las fuerzas sublevadas, dijeron opositores.

La información oficial sobre las circunstancias del apresamiento de los Gadafi, y de su paradero escasean en estos momentos. Un portavoz opositor declaró a la cadena árabe Al Yazira que Saif y Saadi habían sido capturados, y que Mohamed se había entregado.

“Están en un lugar seguro”, dijo el portavoz, sin dar más detalles. Un portavoz de la Corte Penal Internacional confirmó la captura de Saif al Islam, el hijo más influyente y poderoso del líder libio.

El personaje más valioso de los capturados por los rebeldes en las últimas horas es, sin duda, Saif al Islam, mano derecha del Presidente, y en quien su padre había depositado sus esperanzas para que lo sucediera en el poder.

Licenciado en la London School of Economics, era el hijo con el perfil más político y fue, en la pasada década, el rostro reformista del gobierno. De hecho, sus iniciativas de apertura económica y política rehabilitaron la imagen del Gobierno libio frente a Occidente.

Con el respaldo de algunos círculos del poder, Saif impulsó la llegada de la inversión extranjera y facilitó la reinserción de cientos de islamistas encarcelados por su padre en los años noventa. Para diseñar sus programas de reforma convocó a prestigiosos intelectuales y académicos libios. Se da la circunstancia de que la mayoría de ellos se unieron a la rebelión y refuerzan hoy la intelligentsia de las autoridades de transición en Bengasi.

Los otros dos hijos que los rebeldes dicen haber apresado no han tenido mayor relevancia política. Saadi, de 37 años, es conocido por su afición por el fútbol. De hecho jugó en el principal club de Libia, fue presidente de la selección nacional e incluso fichó por el equipo italiano de Perugia. Los libios aseguran que en su carrera siempre pesó más la influencia de su padre que sus cualidades deportivas.

Por lo que respecta a Mohamed, quien supuestamente se ha entregado a las fuerzas rebeldes, es quizás el más discreto de los Gadafi. Es el primogénito, hijo de la primera esposa, y ha vivido volcado en sus negocios.

Gadafi otros descencientes: Mutasim y Jamis, jefes militares y figuras clave en esta guerra; Aisha, abogada y muy cercana a su padre, y Saif el Arab, caído en un bombardeo de la OTAN.

¿Y Muamar el Gadafi? Se especula desde hace tiempo que puede encontrarse fuera de Trípoli. De hecho, sus mensajes al país son siempre grabados por teléfono, con sonido deficiente.

Hijo mayor, asediado

Mohamed el Gadafi, hijo mayor del líder libio, se comunicó con la televisora Al Jazeera, en la que dijo que se encuentra rodeado por los rebeldes que intentan arrestarlo. En la comunicación se escuchaban fuertes ráfagas de disparos.

Mohamed intentaba pronunciarse sobre la llegada de los rebeldes a Tripoli, tras la intensa jornada que dejó mil 300 muertos solamente en la capital.

En Trípoli, cientos de personas celebran la llegada de los rebeldes dentro de zonas como la emblemática Plaza Verde, lugar donde seguidores de Gadafi acostumbraban dar su apoyo al líder.

La posible detención de Mohamed, se hace luego de los rumores del arresto de Saif al Islam, que fue desmentido por el Gobierno.

Entre tanto, Mahmud Jibril, uno de los principales responsables del llamado Consejo Nacional de Transición (CNT) dijo que aún hay “focos” de resistencia de las tropas de Gadafi en la capital y pidió a los rebeldes que se abstengan de toda venganza.

“Les advierto. Hay focos de resistencia localizados en y en los alrededores de Trípoli”, dijo Jibril en una alocución oficial transmitida por el canal de televisión rebelde Libya al Ahrar y pidió a las tropas rebeldes que “no se venguen, no saqueen, respeten a los extranjeros y a los prisioneros”.

Capturan a ex esposa de Gadafi

Miembros de las fuerzas leales al líder libio, Muamar el Gadafi, están huyendo de Trípoli, donde ha sido detenida la primera esposa de éste, Fadhia, dijo el ministro de Justicia del opositor Consejo Nacional de Transición, Mohamed Al Alaqi.

“Se trata del último capítulo del fin del régimen”, señaló en conversación telefónica desde Túnez Al Alaqi, quien consideró que la detención de Gadafi “si no se ha producido ya, está muy próxima”.

Asimismo, explicó que “entre las personas bajo protección de los rebeldes está Fadhia, madre de Mohamed Gadafi”, el hijo mayor del líder libio, y que también ha sido detenido por las fuerzas opositoras tras entregarse cuando estas rodearon su casa.

“La operación ha sido planificada de la ‘a’ a la ‘z’ y ejecutada por el Consejo Nacional de Transición. La OTAN solo ha bombardeado algunos objetivos puntuales después de un acuerdo con el Consejo”, agregó.

Asimismo, señaló que se ha cortado la transmisión en directo de la televisión libia, y que en estos momentos solo emite programas ya grabados.