El Mundo al Instante publicó este artículo traducido por el periodista colombiano Orlando López García y advierte que su contenido  es responsabilidad exclusiva  del Instituto de Ciencias de la Salud, cuya página Web y dirección se encuentran al final del escrito. AbcdeCuba lo reproduce solo por el interés que pueda despertar… y lo ilustrativo que resulta sobre el manejo transnacional. Nada dudable, por cierto.

La guanábana o la fruta del árbol de Graviola es un producto milagroso para matar las células cancerosas.

Es 10 mil veces más potente que la quimioterapia.

¿Por qué no estamos enterados de ello? Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades.

Así  que  de ahora en adelante  usted  puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber  que le conviene beber jugo de guanábana  para prevenir la enfermedad.

Su  sabor es agradable. Y por supuesto no  produce los horribles efectos de la quimioterapia.  Y si tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de guanábana en su patio trasero.  Todas  sus  partes son útiles.

La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídalo de guanábana.

¿Cuántas personas mueren  mientras este secreto ha estado celosamente guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?

Como usted bien lo sabe el árbol de guanábana es bajo. No ocupa mucho espacio.  Se le conoce con el nombre de Graviola en  Brasil, guanábana en Hispanoamérica y “Soursop” en Inglés.

La fruta es muy grande y su   pulpa blanca,  dulce; se come directamente o se  emplea  normalmente para elaborar bebidas, sorbetes, dulces, etc.

El interés  de esta planta se debe  a sus fuertes efectos anticancerígenos. Y aunque se  le atribuyen muchas más propiedades, lo más interesante de ella es el efecto que produce  sobre los tumores… Hay quienes afirman que es  de gran utilidad en todas las variantes del cáncer.

Se la considera además como un agente antimicrobial de ancho espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos;  es eficaz contra los parásitos internos y  los gusanos; regula tensión arterial alta  y es antidepresiva;  combate la tensión y los  desórdenes nerviosos.

La verdad es simple: en lo profundo de la  selva  Amazónica  crece un árbol que podría revolucionar lo que usted, su doctor, y el resto del mundo piensan sobre el tratamiento del  cáncer y las  oportunidades de supervivencia que ofrece. Nunca antes se había presentado un panorama tan prometedor.

Las muestras de la investigación  con los extractos de este árbol milagroso, son alentadoras. Veamos algunas conclusiones:

* Es una terapia  natural que no causa náuseas extrema, ni pérdida de peso o del  cabello.

* Protege  el  sistema inmunológico, evitando las infecciones mortales

* La persona se siente más fuerte  y más saludable a lo largo del tratamiento.

* Esa energía renovada mejora sus perspectivas en la vida

La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, el cual afirma que después de más de  20 pruebas  de laboratorio,  realizadas a partir de 1970, los extractos revelaron que

Destruye las células  malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo los de colon, pecho,  próstata, pulmón y páncreas…

Los compuestos de este  árbol demostraron actuar  10 mil veces mejor, retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin, una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo. 

Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia, con el extracto de Graviola o Guanábana, destruye tan  sólo las malignas células del  cáncer y no afecta  las sanas

La pregunta que surge es: ¿Y si las propiedades anticancerígenas de la Graviola han sido  investigadas tan intensamente,  por qué usted nunca había oído hablar al respecto? ¿Si ese extracto tuviera tan siquiera el 50 por ciento de la importancia que se le atribuye,  por qué los oncólogos, en los hospitales, no instan a sus pacientes a usarlo?

La respuesta es sencilla: nuestras mismas vidas y nuestra salud están bajo el control del poder económico. Y la Graviola es una  planta que trabaja muy bien.

Una corporación americana, multimillonaria, inició la búsqueda de una cura para el cáncer y su investigación se centró en la Graviola.

Todas sus partes mostraron  ser  útiles. Hojas, raíces, pulpa y semillas han sido usadas durante siglos por los curanderos y los indígenas nativos en América del Sur, en el tratamiento de enfermedades  del corazón, asma, problemas de artritis…

Ante las primeras  evidencias, la mencionada compañía gastó ingentes sumas de dinero para  probar  las propiedades anticancerígenas del árbol, y se asombró  por los resultados.  Parecía que se iba a convertir en la fuente de millonarias utilidades. Pero se encontró con un obstáculo insalvable: el árbol de Graviola (guanábana) es completamente natural, razón por la cual no es patentable  bajo la ley federal. No era posible obtener las jugosas utilidades que se esperaba de ella.

La compañía optó entonces  por tratar de  sintetizar  dos de los ingredientes del potente anticancerígeno del árbol de la  Graviola. Si ellos hubieran podido aislarlos,  estarían en condiciones de patentarlo y ganar billones de dólares. Pero se encontraron con un muro infranqueable.

El original es simplemente imposible de reproducir. No había manera alguna para que la compañía mencionada pudiera protegerse comercialmente si divulgaba los resultados de sus investigaciones, sin obtener antes una patente exclusiva.

Como ese  sueño se ha  evaporado, la compañía archivó el proyecto y decidió abstenerse de  publicar los resultados de su investigación.

Por suerte, un científico que participó, cuya ética profesional no le permitiría cohonestar tal  decisión, resolvió arriesgarse poniéndose en contacto con una firma dedicada  a estudiar las plantas de la Amazonía y se hizo el milagro.

Cuando los  investigadores del  Instituto de Ciencias de la Salud se enteraron de las buenas nuevas, comenzaron a investigar la posibilidad de que la Graviola pudiera combatir el cáncer. La evidencia de su efectividad asombrosa y la forma como se pretendió encubrir esa verdad  no se hicieron esperar, levantando una ola de indignación.

El Instituto  Nacional del Cáncer realizó la primera investigación científica en 1976. Los resultados mostraron que las hojas de la  Graviola y sus  tallos son eficaces, atacando y destruyendo las células  malignas. Inexplicablemente, los resultados se recogieron  en un informe confidencial  y nunca fueron  entregados  a la opinión pública.

Desde entonces, la Graviola ha mostrado en 20 pruebas de laboratorio, independientes,  que  su poder anticancerígeno es muy potente, aunque todavía no se han  adelantado pruebas a ciegas (doble ciego)  que son las utilizadas por la ciencia médica como referencia  para juzgar el valor de tratamiento.

Un estudio que se publicó en el periódico Natural Products (Productos Naturales) , siguiendo un reciente estudio de la Universidad Católica de Corea Sur, declaró que  un  elemento, un químico de la  Graviola (guanábana) fue utilizado  para matar las células de cáncer de colon de manera selectiva, con una potencia “10 mil veces superior a la  Adriamicina normalmente usada… ”

La parte más significativa  del estudio de  la Universidad Católica  de Corea afirma  que la Graviola  mostró ser selectiva al atacar las células del cáncer, mientras dejaba  intactas  las sanas, al contrario de  la quimioterapia tradicional que ataca, sin discriminación, a las células en proceso de reproducción (como las del estómago y el cabello), causando  efectos colaterales a menudo devastadores como náuseas y pérdida del cabello en los pacientes que la reciben.

Otro  estudio reciente, de la Universidad de Purdue, Lafayette, Indiana, encontró que las hojas del   árbol de Graviola matan las células de seis  tipos de cáncer, en especial de próstata, páncreas y pulmones. Una verdad ocultada por más de siete años, que al fin ha sido revelada.

Un suministro limitado de extracto de Graviola, cultivado y obtenido por los indígenas del Brasil, está finalmente disponible en América.

Ese crucial reporte  (con cinco reportes más GRATIS) se puede obtener en el Instituto de las Ciencias de La Salud.


Instituto de Ciencias de la Salud, L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore, MD 21201

http://www.hsibaltimore.com

Original en El mundo al instante

http://www.elmundoalinstante.com/contenido/titulares/la-guanabana-podria-curar-algunos-canceres/

Sin respaldar ni rechazar, AbcdeCuba agrega por su cuenta que, adicionalmente, la guanábana de todos modos es exquisita y, por supuesto, no duda nada sobre el manejo de trasnacionales de la medicina… u otras.