Raúl Castro y Hugo Chávez

 

Por AbcdeCuba

No siempre los pronunciamientos dejan ver claramente los resultados de los vínculos entre Cuba y Venezuela, países iniciadores de un proceso de integración con sentido unitario y encaminado a profundizar los cambios sociales, no solo en esas dos naciones.

Durante los casi siete años transcurridos desde la suscripción en La Habana, el 14 de diciembre de 2004, del acuerdo fundacional de la hoy Alianza Bolivariana  para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), numerosos han sido los resultados de una relación en la que participan ocho países como miembros plenos.

En la madrugada del 8 de junio, el presidente venezolano Hugo Chávez arribó a La Habana para revisar distintos acuerdos bilaterales que han generado programas sociales en beneficio de la población venezolana, en particular en el área de la salud y la educación, según reporte de Telesur.

Se añade que analizará con su homólogo Raúl Castro temas económicos y energéticos, entre ellos el avance de la refinería de Cienfuegos, y otros de gran impacto social, de acuerdo con la misma información.

Chávez venía de firmar en Ecuador, con el presidente Rafael Correa, 14 acuerdos sobre ciencia, tecnología e industrias intermedias, energía, agricultura, turismo y desarrollo; y antes había rubricado en Brasil otros 14 en Ciencia y Tecnología, Energía y Petróleo, Agricultura, Comercio e industrias Básica y Minera, con la presidenta Dilma Rousseff.

La visita anterior del presidente Chávez a Cuba fue el 8 de noviembre de 2010 para celebrar el X Aniversario del Acuerdo Integral Cuba–Venezuela, con la presencia del presidente de Cuba, General de Ejército  Raúl Castro, como recordación del paso inicial en este tipo de relaciones.

Desde que se suscribieron los primeros acuerdos bilaterales en el año 2000 han sido muchos y variados los convenios entre ambos países en los sectores de salud, deporte y educación, también extendidos a pueblos latinoamericanos como Bolivia, Ecuador, Colombia y varios más.

En este año ambos países avanzaron en su inversión conjunta en una planta de ferroníquel, que se estima operará en el 2013 en el oriente de la isla, a un costo de 700 millones de dólares.

Se informa que la referida industria deberá procesar 68 mil toneladas del mineral, que equivaldrán a 21 toneladas de níquel, por lo que se califica al proyecto como uno de los más descollantes entre ambos países.

Medios de prensa cubanos destacaron en su momento que se habían iniciado el movimiento de tierra y las vías de acceso, un proceso previsto a concluir en junio de este año en un lugar conocido como Camarioca, perteneciente a la provincia oriental de Holguín.

Las informaciones daban cuenta entonces de que ambos países formaron una empresa conjunta en Venezuela para producir  acero inoxidable y que habían fundado en el 2007 la firma Ferroníquel S.A. para completar las obras de una industria de este tipo en el mismo territorio.

Luego de la inversión de mil millones de dólares en la refinería de Cienfuegos y de un polo petroquímico que se construye en esa provincia del centro del país, el proyecto en Camarioca es el segundo más importante entre ambas naciones.

Cuba es uno de los mayores productores de níquel en el mundo, del cual alcanzó el pasado año más de 70 mil toneladas; y suministra, según estadísticas del cubano Ministerio de Industria Básica, el 10 por ciento del cobalto mundial.

La nueva planta prácticamente duplicaría el potencial productivo de la industria cubana del níquel, que cuenta con una de las mayores reservas de lateritas del mundo en las elevaciones del nordeste de Holguín.

El níquel es el principal producto exportable de la isla, con un volumen anual que ronda las 75 mil toneladas, aunque sus ingresos han descendido debido a los precios en el mercado mundial.

El ferroníquel es esencial en la producción de acero inoxidable y de otras aleaciones resistentes a la corrosión, del mismo modo que el cobalto de estos yacimientos resulta decisivo en la producción de superaleaciones, entre ellas las utilizadas en motores de aviones.

Holguín concentra alrededor de un tercio de las reservas mundiales conocidas de níquel y cuenta actualmente con tres plantas para procesarlo, dos operadas nacionalmente y una conjunta con la firma canadiense Sherritt International.

Muy destacada fue en el 2010 la repercusión de los 10 años cumplidos por el convenio de salud Cuba-Venezuela, que ha propiciado la atención  médica a decenas de miles de pacientes e intervenciones quirúrgicas cardiovasculares, oftalmológicas, ortopédicas y otras muy especializadas a pacientes venezolanos.

Los impulsores del acuerdo, el líder cubano y entonces presidente, Fidel Castro, y Hugo Chávez propiciaron que arribaran a la capital cubana, el 30 de noviembre del año 2000,  los primeros 46 enfermos provenientes de la República Bolivariana.

El Convenio Integral entre ambos países, prorrogado por otros 10 años, también garantizó los trasplantes de órganos en centros especializados de Cuba.

En ellos han participado esforzadamente, según funcionarios, 45 instituciones cubanas de salud y hoteleras que contribuyen al éxito en la atención a los pacientes y garantizan óptimas condiciones a cerca de 20 mil acompañantes que han contribuido al bienestar de los ingresados.

Esta labor humanitaria se extendió luego en la Misión Milagro Internacional, un programa social creado por ambos países, que ha posibilitado la asistencia gratuita a pacientes de República Dominicana, Ecuador, Belice, Costa Rica, Bolivia, Chile, Argentina y El Salvador, entre otros.

La Misión, iniciada el 8 de julio de 2004, forma parte del proyecto de salud cubano-venezolano acordado en el contexto del ALBA y extendido al resto de la región, donde ha beneficiado a más de un millón de personas.

También, la iniciativa de los gobiernos de la Habana y Caracas cambia en gran medida la concepción del sistema de salud, especialmente en Centro, Suramérica y el Caribe, e incluye la formación de profesionales de este sector en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en las proximidades de La Habana, y en otras instalaciones.

Miles de egresados del centro han cursado estudios de postgrado en Cuba y Venezuela, un grupo de los cuales se integra al programa de salud Barrio Adentro, considerado símbolo de la cooperación ente ambas naciones.

Un paso significativo en el año más reciente fue el establecimiento del sucre, a través del cual los países participantes sumarán y restarán el valor de los productos que se compren y se vendan entre Cuba y Venezuela y países del ALBA participantes.

De este modo el saldo queda en una cuenta local a favor del país correspondiente, lo que permitirá eliminar la “triangulación”, como consecuencia de recurrir al dólar para cancelar efectivamente el intercambio.

La VIII Cumbre del ALBA, celebrada en La Habana, tuvo la iniciativa de acordar una campaña sanitaria en todos ellos para detectar, estudiar, tratar e integrar socialmente a las personas discapacitadas y “consolidar los programas integrales de salud y la formación del Médico Integral Comunitario”.

Se aprobó asimismo el plan de acción para la “alfabetización y post-alfabetización, a los efectos de consolidar sus logros y ampliarlos al resto de los países y pueblos del ALBA”, varios de los cuales se han declarado libres de analfabetismo.

La meta es “alcanzar la cobertura total, a fin de garantizar el acceso a la educación primaria universal y avanzar en el acceso a la educación secundaria”, a la vez que se definió priorizar la formación de estudiantes en las áreas de medicina y educación.

Quedó fijado crear una red de Ciencia, Tecnología e Innovación para facilitar la generación y transferencia de conocimientos y tecnologías en sectores claves del desarrollo socio-económico sostenible y promover el intercambio de formación en producciones conjuntas.

En lo económico se avanza en la creación de empresas de informática y en el uso conjunto de las telecomunicaciones, incluyendo el satélite venezolano y el cable telefónico submarino que ya une a La Guaira en Venezuela con Siboney en Santiago de Cuba.

Muy activa fue la participación de países de este acuerdo, principalmente Venezuela, Bolivia y Cuba en la Cumbre de Copenhague para promover la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que prevenga una interferencia peligrosa en el sistema climático.

No es todo lo que se ha hecho en el último año, aunque parezca mucho, y el 2011 incluye ya el tránsito muy activo de otras personalidades internacionales por Cuba, como el vicepresidente de China, Xi Jinping, y el expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ambos recibidos por Fidel Castro.

China es el segundo socio comercial de Cuba -después de Venezuela- con un  intercambio de mil 800 millones de dólares en el 2010 y múltiples inversiones en transporte,  petróleo, equipos electrodomésticos y de comunicación e infraestructura  turística.

No es todo, solamente en relación con Venezuela. Ni siquiera el recuento es todo lo exacto que debiera ser, aunque todo es bien cierto.

Pero se demuestra que el ALBA no es solo luz. Se basa en realizaciones que tendrán su continuidad en la visita del presidente Chávez, otra estancia de solidaridad por parte de ambos países.  

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Más información actualizada…

Mientras el presidente Hugo Chávez se recupera en La Habana satisfactoriamente de una operación por un abceso pélvico, se mantienen los análisis correspondientes a las relaciones económicas y de negocios entre ambos países.

El  ministro de Comunicación venezolano, Andrés Izarra, declaró en Caracas que  el primer mandatario nacional regresará al país en los próximos días e indicó que se seguirá informando periódicamente sobre la evolución de su estado de salud, según reporte de la agencia de prensa ABN.

Antes, en la capital cubana,  el ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana, Nicolás Maduro, había dado a conocer un comunicado oficial al respecto y también que sesioanaban  cuatro comisiones conjuntas  en el Palacio de las Convenciones.

Sobre esto, Prensa Latina reportó desde La Habana, el 12 de junio,  que las sesiones de la XI Sesión de la Comisión Intergubernamental Cuba-Venezuela arrojaron un trascendente resultado que apunta a la deseada consolidación de la unión económica entre los dos países.

El saldo fueron 116 programas de cooperación suscritos con un monto que supera los mil 300 millones de dólares, añadió PL, lo que demuestra el empeño de las dos partes por avanzar en una integración que va más allá de pronunciamientos formales o de expresión de deseos.

Maduro había explicado en Cuba que se analizaban acuerdos en energía, telecomunicaciones, agricultura y alimentos, a lo que añadió: “Estamos concentrados en el tema del desarrollo económico conjunto”.
Dijo también que ello se hace con el objetivo de lograr un desarrollo industrial verdadero, sustentable, que permita atender las necesidades verdaderas y esenciales de nuestra población”.
Anunció asimismo que Cuba y Venezuela impulsan la formación de una academia militar con una “doctrina latinoamericanista” en el marco de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), integrada también por Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros países.
“Es un paso histórico, para construir una doctrina latinoamericanista, independentista, de paz; una doctrina que permita combinar la enorme, hermosísima experiencia que han reunido nuestros ejércitos”, declaró.
La escuela también recogerá, añadió, “la visión que nuestros hermanos caribeños orientales tienen, así que es una experiencia de vanguardia en América Latina y en el mundo”, en referencia a San Vicente y Las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbuda, integrantes del bloque.
Se avaluaban los proyectos sobre la refinería en Cienfuegos (260 kilómetros al sureste de La Habana), cuya ampliación se ha acordado con China; una planta de gas licuado y una red de gasoductos de 320 kilómetros.
Cuba y Venezuela prevén la construcción de otra refinería en Matanzas, a 100 kilómetros al este de La Habana, para 150 mil barriles diarios; la ampliación de la capacidad de almacenamiento en ese puerto y la activación de un oleoducto que vincula a esta terminal marítima con Cienfuegos.
Acerca de la marcha del cable coaxial submarino, el mayor proyecto conjunto en telecomunicaciones, se reporta que debe entrar en operaciones en julio y que multiplicará tres mil veces la capacidad de internet en la isla.
El ministro de Ciencia y Tecnología de Venezuela, Ricardo Menéndez, declaró a medios de su país que se revisó este programa, el cual “este próximo 23 de junio culmina la fase de prueba, para posteriormente, en el mes de julio, entrar en funcionamiento”.
Agregó que uno de los planes que se ha trabajado es el complejo de fármacos que ambos países construirán en Venezuela con tecnología cubana, y que dará empleo a más de dos mil personas.
Con su estancia en La Habana, el presidente Chávez concluiría su gira por Brasil, Ecuador y Cuba, países en los que Venezuela avanzó en varios acuerdos.